Lo que callé,
no fue esperanza incomprendida,
desolada y confusa vagando
por los senderos y perdida.
Lo que callé,
no fue un mero secreto
que entre el lazo de nuestras miradas
jugueteara satisfecho.
Lo que callé,
no fue aquel vago recuerdo
tan joven como intangible
que inundó nuestro sueño.
Lo que callé,
clavando la intención en tu pupila,
fue el eterno y brumoso misterio
que resiste así a la vida.
- Gonzalo Briones Ramírez
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