Una habitación; nuestro sueño, una palabra que resuena en los vastos paisajes de estas cuatro paredes. Una mirada mortal y venenosa lanzada directamente hacia el abismo, pero que no se pierde, sino que se alza en bravo vuelo sobre nuestros sueños. Tus labios, pintados de rojo carmín intenso, y un beso, que mata, lentamente, al son que mi ingenuo sentimiento, perdido e inocente, y que ve cercana su muerte, pierde, poco a poco, el aliento.
-Gonzalo Briones Ramírez
No hay comentarios:
Publicar un comentario